Yo se que las cosas pueden mejorar. Sensaciones extrañas recorren mi estomago mientras paseo por las solitarias calles de Villahermosa. Solitarias, a pesar de que están llenas de personas que viven sus vidas a como dios les da a entender.
Solitarias porque el camino está borroso y la infamia del amor es evidente. El dolor se muestra a flor de piel y el corazón estalla en un arrepentimiento sin sentido. A mi lado un papá y su hija disfrutan un esquite mientras le sonríen al payaso amargado que hace trucos con su nariz.
Sigo en mi recorrido por esas solitarias y sombrías calles sin que nadie se percate de mi existencia, imaginando eso que pudo ser y que al final nunca sabré. Me siento culpable, ¿Pero qué acaso no somos ambos los culpables? Ambos nos perdimos en el camino y elegimos destinos distintos sin siquiera voltear atrás. La simple idea de que en algún momento esos caminos vuelvan a encontrarse hace que el corazón se agite y que las manos se duerman. La incertidumbre hace que la cabeza de vueltas y que los ojos busquen desesperadamente un lugar para ser guardados y nunca mas salir.
Me siento perdido, y la visión de la vida no tiene sentido. ¿Qué estoy buscando? No recuerdo hace cuanto estoy caminando y cuantas historias acaban de pasar a mi lado, sin que ellos tengan idea de la historia que traigo a cuestas y el peso que se cierne sobre mi espalda.
Me siento tentado a entrar a ese bar de mala muerte que tengo frente a mí. Observo mis bolsillos vacíos y continúo mi camino hacia ningún lado. Busco alguien con quien hablar y no se me ocurre nadie mejor que… Una mujer camina sola, con el semblante perdido, los hombros caídos y los ojos vacíos. El reflejo femenino me da escalofríos, quiero dejar de mirarla pero no puedo, imagino lo desdichada que está, el dolor que siente y quiero ayudarla. Me detengo y observo, la veo, la sufro, me da pena y miedo; la pasión que se refleja en sus ojos y el dolor en su boca me da ganas de llorar, pero no lo hago, no puedo evidenciar mi debilidad, mi dolor, mi pasión.
Sigo mi recorrido hacia ningún lado, esperando que el final se encuentre cerca. Espero que el dolor sea sustituido pronto, que el tiempo siga su curso, que la vida continúe y que los caminos se vuelvan a encontrar… para siempre.

Esto si valió la pena.
ResponderEliminarSí, igual me he sentido solo en medio de la muchedumbre.
ResponderEliminarMe encuentro frente a un bar de mala muerte, reviso mis bolsillos, encuentro dos pesos y entro...
"rockcommel dijo...
ResponderEliminarSí, igual me he sentido solo en medio de la muchedumbre.
Me encuentro frente a un bar de mala muerte, reviso mis bolsillos, encuentro dos pesos y entro... "
jajajajaja que genial!