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12 de septiembre de 2011

I Facebook You




Imaginemos por un momento que leemos un cuento de amor, de esos que nos hacen suspirar y soñar con el día en que encontremos un amor tan puro y apasionado como el que acabamos de leer. Seguro alguna vez has tenido esa sensación, y si no es tu caso, te exhorto a que busques algún cuento de Gabriel García Márquez y sepas lo que es vida. 

Ahora imaginemos a nuestros nietos leyendo cuentos de amor escritos en nuestra época, que muy probablemente la primer frase que lean sea algo así como: “El amor es tan puro e inocente que puedo quedarme navegando en tu muro de Facebook casi todo el día” o “Te amo tanto que cada que me das un reply en Twitter mi corazón evoca miles de finas mariposas llenas de ilusión y sentimiento”.

Definitivamente yo no dejaría que mis hijos leyeran algo por el estilo, me sería muy desagradable. Y no por el hecho de que las redes sociales sean algo desagradables en sí, pero soy de esas personas que consideran que la palabra Facebook o Twitter no se mezclan con la literatura. A pesar de alguna vez escribir algo por el estilo, nunca me he acomodado a utilizarlas como un personaje más. 

Algún día posiblemente leamos alguna novela en la que el triangulo amoroso esté conformado por El, Ella e Internet. No se rían. Me da miedo pensar que en 50 (o menos) años el premio nobel de literatura en su discurso agradezca a las redes sociales por la inspiración dada para escribir su obra maestra. 

Trivial si quieren, pero es un miedo que empezó en mi hace poco, es más, hace un par de segundos cuando estaba intentado escribir un cuento y la primer frase que me salió es una de las que les mencioné con anterioridad. 

22 de octubre de 2010

Frustración literaria



Intento pero no puedo, absorbo pero no comprendo, observo pero no entiendo. Estás últimas frases vienen derivadas de mi terror al compromiso literario. Tengo tiempo pero me da miedo entrar en un proyecto que me pueda abrir las puertas… o que me hunda para siempre. 

Llevo un avance, si, pero no logro quedar satisfecho con lo que hago. Leo, re-leo, y sigo leyendo… ¡basura! Solo le doy vuelta a la página y me pierdo en mi frustración eterna. No puedo esperar por siempre a que el talento caiga como por arte de magia, tampoco puede aparentar algo que no soy. 

A la hora que estoy escribiendo esto, llevo un avance aproximado del 2.5% de un relato corto, imagínense.  

Es por eso que he tomado una decisión. He de tomar unas buenas vacaciones blogueriles, bueno, no tan buenas, ni de todos los blogs. Tengo un compromiso con Desmenuzadores y un proyecto jurídico que me va a ayudar con mis estudios. Sin embargo este blog estará fuera de línea por un momento, por el momento que me tome culminar el borrador de mi cuento. 

Tendrán noticias de cómo va todo, no se preocupen. No me perderán por siempre, solo concentraré mis atenciones literarias a este esfuerzo para demostrarme a mi mismo que si puedo, si yo quiero. 

1 de junio de 2010

Escribe, publica, aprende

En Twitter: @JoseDeLaCruz





_ Una de las principales preocupaciones del blogger es escribir, la única manera de lograr tener buenos escritos, ya sea para un Blog o para un libro, es: escribiendo. 

Suena obvio y hasta tonto, sin embargo no lo es. Existimos personas que buscamos llegar a ser escritores, publicar algún libro, y mejorar nuestros post de orden literario. Muchos de nosotros escribimos relatos, cuentos, historias entre otras muchas cosas, sin embargo estas nunca llegan a ver luz y se quedan en el olvido, la mayoría de las veces debido a que no estamos a gusto, o sentimos que es un mal texto. Gran error.

Una vez leí por ahí que “para crear una pagina que valga la pena, hay que escribir mil que no”. Este dicho es verídico al 100%, sin embargo no basta con escribir, guardar y olvidar. Hay que enseñar, mostrar al “mundo” lo que hemos estado escribiendo, y para lograr esta misión un Blog es la mejor de las opciones. Tenemos que esperar criticas, muchas de estas malas, quizá y con un poco de suerte buenas.

Una manera sencilla, desde mi punto de vista, de empezar a desarrollar textos literarios, es creando historias basadas en experiencias personales, de esta manera ya conocemos los pormenores del escrito a desenvolver y la tarea de enfrenarnos al papel en blanco será mucho mas fácil. Si tu texto no es de índole literaria, y es más bien una opinión, entonces lo que tenemos que hacer es buscar temas que nos agraden y apasionen, estudiar un poco sobre el mismo, buscar textos y otras opiniones, siempre leer todos los patos de vista para después escribir nuestra opinión sin que nadie nos tache de ignorantes y lograr profundizar mas en el tema seleccionado.

No hay que desesperarse si nuestros escritos no son la octava maravilla del mundo, o si nadie nos comenta, simplemente hay que seguir escribiendo, si es posible tomar algún curso o taller, todo esta será bienvenido. Las técnicas, estilos y demás vendrán por su cuenta y solo el tiempo las irá definiendo. 

¿Por qué no lo intentas? abre un Blog, o si no quieres meterte en tantos líos, puedes mandarme un escrito como invitado y créeme, será divulgado, estudiado y criticado. 




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DR © 2010

12 de mayo de 2010

Gabo


En Twitter:{ @JoseDeLaCruz_ }




Este post iba a ser originalmente una historia, una breve historia sobre un muchacho al cual lo iban a matar por meterse en el mundo de las drogas, y que mientras los sicarios lo torturaban el recordaba como por falta de oportunidades de estudio y empleo llegó a caer en ese mundo. Luego le encontré mucha similitud con algunos relatos de García Márquez. Similitud en la trama, porque en la calidad creo que no hay punto de comparación.

Lo confieso, me declaro fan de García Márquez. No se que tienen sus novelas y sus cuentos que me cautivan y me emboban hasta un punto en el que no se sabe diferenciar si tengo algún problema de discapacidad mental. Este amor empezó el día que termine Cien Años de Soledad, aunque previamente ya había leído Crónica de una Muerte Anunciada. He llegado al punto de leer novelas cortas y cuentos en la computadora, actividad que no me gusta en lo mas mínimo.

El Coronel No Tiene Quien le Escriba y Memoria de Mis Putas Tristes son las novelas que tengo en este momento en la computadora; la primera ya la terminé, la segunda la voy a empezar. Sin embargo no he ojeado, ni descargado siquiera la novela que según el propio premio Nobel de literatura en 1982 es su representación en todo su apogeo, su obra maestra: El Amor En Los Tiempos del Cólera. 

Por supuesto no voy a ver la película hasta que haya leído el libro, y claro que esa novela la he de comprar y no descargar. Si García Márquez publicase una nueva novela antes de que su vida termine, estoy seguro que será otro gran texto literario digno de ser leído por generaciones enteras. 

Tal como lo ha hecho hasta el momento Cien Años de Soledad, una obra que seguirá y seguirá vigente, que la gente la leerá y releerá porque es una historia donde pasa todo, absolutamente todo y sin salir de Macondo. Ese pueblecillo destruido por una ventolera ya que Aureliano cumplió la profecía de Melquíades. Sin embargo y contra lo que dice la historia de Macondo, las estirpes condenadas a cien años de soledad, siempre tienen una segunda oportunidad sobre la tierra.  



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DR © 2010

10 de mayo de 2010

¿Que pasa cuando leemos un libro?

En Twitter: JoseDeLaCruz_




El acto de leer un libro tiene algo de mágico, incluso de antinatural. La evolución darwiniana de nuestros ojos ha servido a nuestros antepasados para localizar a presas, distinguir frutos comestibles, trazar rutas a través de montañas y bosques. Pero nadie hubiera podido imaginar que acabara también sirviendo para permanecer durante horas fijando la vista en pulpa de árbol prensada y manchada por miles de insectos de tinta.

Pero ¿qué ocurre exactamente cuando estamos leyendo, lejos de asimilar información o transportarnos a mundos imaginarios? Aunque no nos demos cuenta mientras estamos leyendo este artículo, al leer asimilamos una palabra clave en cada instante, más cuatro caracteres a la izquierda y quince caracteres a la derecha.
Pasamos de un fragmento a otro haciendo una leve pausa (o fijación) el tiempo suficiente para captar el significado de cada letra.
La razón de que sólo podamos fijarnos en esta pequeña cantidad de texto cada vez es que los sensores de vuestros ojos (los receptores que procesan lo que vemos) están agrupados en una reducida zona justo en mitad de la retina, la fóvea.
Por esa razón movemos los ojos cuando leemos, porque no podemos captar demasiada información acerca de la forma o el color o la estructura de las palabras a no ser que enfoquemos la fóvea directamente sobre ellas. Para comprobarlo, no tenemos más que leer este artículo fijando la vista justo en el centro de la página. ¡Imposible!
Gracias a la comprensión del mecanismo que permite la lectura de textos, los expertos han ideado fórmulas para aumentar la velocidad de lectura de una manera asequible para todos. Para ello sólo es necesario hacerse con un lápiz. Y entonces podremos aumentar hasta un 200 % más rápido, sin pérdida de comprensión.
El lápiz debe usarse para reseguir cada línea de texto que leamos lo más rápido que podamos. Como el proceso de lectura consiste en una serie de instantáneas con los ojos, a saltos, con unos movimientos oculares llamados sacádicos, el uso del lápiz es como una guía que evita las continuas y naturales regresiones.
Si realmente queremos aprender a leer más rápido, entonces también debemos empezar a leer cada línea enfocando la tercera palabra empezando por la izquierda y terminando enfocando la tercera palabra empezando por el final; de esa manera se usa la visión periférica, que, en la lectura normal, se malgasta en los márgenes.
Trucos para mejorar nuestra visión para hacer algo tan antinatural como leer.

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DR © 2010

5 de mayo de 2010

Opinión y debate: La credibilidad perdida



En Twitter: @JoseDeLaCruz




_ Uno escribe, comenta y aporta sus comentarios e ideología sobre uno o varios temas, con el propósito de expresarse y ver que opinan los demás. Si, el debate que se puede generar según tus textos es la parte más interesante de publicar algo en el medio que sea.

Es por eso que no puedo entender porque cuando alguien no esta de acuerdo con lo que tu opinas, muchos simplemente lo ignoran, no lo toman en cuenta y evitan a toda costa defender lo que plasman en el papel, o en la pantalla. Se sienten indefensos y mermados a la hora de tener que defender su postura ante otra persona, sin importar condición, grado de estudio o edad.

Tiran la piedra y esconden la mano, no saben defenderse y acusan de “porro” a todo aquel que contradiga su postura y ataque a sus intereses. Su único escudo es el termino “fraude” y si no compartes sus ideologías eres “Salinista” “Calderonisa”  o un simple pendejo.

Es por eso que la Izquierda mexicana ha perdido credibilidad, ya que no responden a aquellos que realmente queremos escuchar sus propuestas y decirles ¡NO!
No tiene sentido pelear o argumentar frente a ellos, simplemente se dan la vuelta y te dicen “traidor a la patria”.

Es triste por supuesto, porque existe gente preparada, con grandes conocimientos que podrían aportar enormes cosas al país para beneficio de los mexicanos. Sin embargo sus codicia los absorbe, los convierte en ignorantes e intolerantes seres que solo saben lloriquear y esconderse bajo las faldas de sus mamás encolerizadas que solo te tiran miradas de enojo y amenaza, pero que en el fondo están mas asustadas que secuestrado por el Narco.

López Obrador y compañía no hacen otra cosa que beneficiar a sus “rivales políticos” tricolores en la carrera por el 2012. Por acciones como la de proclamarse “presidente legitimo” o “desconocer al presidente Felipe Calderón” es que ya poca gente coherente confía en ellos. Si Felipe ha hecho bien o mas las cosas es otro boleto, pero de que es el presidente constitucional de los Estados Unidos Mexicanos; de eso, de eso no hay duda.




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